Mejores licuadoras en Chile (2026)
Dos licuadoras comparadas a $41.790 y $69.990: cuánta potencia hace falta de verdad para hielo y cremas, jarra de vidrio o de plástico, y por qué la cuchilla removible cambia la limpieza diaria.
Actualizado: 2026-09-08 · Por Equipo editorial
Licuadora Juguera Perfectmix+ 1200w Digital Vaso 2L Color Gris

Licuadora Moulinex PerfectMix LM871D10 de 1.200 W con jarra de 1,5 litros útiles, 3 velocidades, función turbo y pulsar. Cuchilla de acero inoxidable removible, pantalla digital y jarra portátil incluida.
$69.990 por 1.200 W y 28.000 rpm, que es potencia de gama media alta y lo que se necesita para picar hielo sin atascarse y para triturar verdura cruda sin dejar grumos. El detalle que más se agradece en el uso diario es la cuchilla removible: es justo donde se acumula la pulpa en las licuadoras de cuchilla fija. Aquí se saca y se lava aparte. Todas las piezas salvo la base van al lavavajillas. Incluye jarra portátil, así que licúas el batido y te lo llevas sin trasvasar, y suma protección contra sobrecarga, cierre de seguridad, función turbo y pulsar. Tres consideraciones: solo 3 velocidades, menos control fino que una de gama alta con variador continuo; mide 40,6 cm de alto, así que no entra bajo un mueble alto con la jarra puesta; y la ficha de MercadoLibre declara la potencia como 1200000 W, un error evidente del catálogo, siendo la real de 1.200 W.
- 1.200 W y 28.000 rpm: potencia real para picar hielo y para triturar verduras crudas sin dejar grumos
- Cuchilla removible y piezas aptas para lavavajillas: se limpia mucho mejor que una licuadora de cuchilla fija
- Incluye jarra portátil, así que sirve para preparar un batido y llevárselo sin trasvasar
Licuadora Oster, 2 Velocidades, 1.5 L, Blstkag-bpb

Licuadora Oster BLSTKAG-BPB de 800 W con jarra de vidrio de 1,5 litros, 2 velocidades y 4 cuchillas de acero inoxidable. El clásico de la marca en formato básico.
$41.790 por la licuadora más barata del catálogo, de una marca con repuestos disponibles en Chile desde hace décadas, que es lo que permite reparar en vez de reemplazar. Su mejor argumento es la jarra de vidrio: no se raya con el uso, no toma olor ni el color de lo que licúas y tolera mejor un líquido tibio que el plástico, que a los meses queda opaco. Con 34,6 cm de alto y 2,57 kg entra bajo el mueble alto y se guarda sin esfuerzo. Sus límites hay que conocerlos: 800 W y solo 2 velocidades, sin función pulsar, así que con hielo y congelados se queda corta y el control de textura es mínimo. Un detalle de la publicación: la ficha la lista para uso doméstico, comercial y profesional, lo que en un equipo de este precio conviene leer como marketing y no como especificación.
- Jarra de vidrio: no se raya, no toma olor ni sabor, y aguanta líquidos calientes mejor que el plástico
- Es la licuadora más barata del catálogo, de una marca con repuestos disponibles en Chile hace décadas
- 34,6 cm de alto y 2,57 kg: entra bajo el mueble alto y se guarda sin esfuerzo
Cuánta potencia hace falta de verdad
La potencia de una licuadora se traduce en la capacidad de mover la cuchilla contra resistencia. Con fruta blanda y líquido, prácticamente cualquier licuadora funciona: 400 W bastan para un jugo de naranja o un batido de plátano con leche.
El problema aparece cuando el contenido opone resistencia.
El hielo es el caso extremo. Romper cubos exige que la cuchilla mantenga la velocidad al golpear algo duro, y ahí una licuadora de 800 W pierde revoluciones, se atasca o hace trabajar el motor en sobreesfuerzo. Con 1.200 W y 28.000 rpm, la Moulinex tiene margen suficiente. La fruta congelada plantea el mismo problema en versión más suave.
Las cremas y sopas son el otro caso donde la potencia se nota. Por una razón distinta: no es fuerza, es tiempo sostenido. Para que una crema de verduras quede sin grumos, la cuchilla tiene que mantener la velocidad durante uno o dos minutos seguidos, y un motor justo se calienta y baja el rendimiento a mitad de camino.
La conclusión práctica: si licúas fruta blanda y haces jugos, 800 W son suficientes y pagar por más es dinero que no se aprovecha. Si tus batidos llevan hielo o congelados, o si haces cremas con frecuencia, los 1.200 W son la diferencia entre que funcione y que no.
Jarra de vidrio o de plástico: cómo envejece cada una
El vidrio no se raya con el roce de la cuchilla ni con el estropajo, no absorbe olor ni color. Tolera mejor verter un líquido tibio. Una jarra de vidrio a los tres años se ve igual que el primer día. Su contra es el peso, que se nota al servir con la jarra llena. La fragilidad ante una caída.
El plástico es liviano, irrompible y más barato de fabricar, pero envejece peor: se opaca con los meses por las microrayaduras de la cuchilla y del lavado, y retiene olores fuertes como el ajo o la cebolla. Los plásticos actuales de calidad son libres de BPA, como declara la Moulinex de esta lista, así que el problema es estético y de olor, no sanitario.
Hay un tercer factor a favor del plástico que importa en el uso real: al ser más liviano, la jarra se maneja mejor con una mano y se lleva sin esfuerzo, y por eso los modelos con vaso portátil, como el que incluye la Moulinex, son siempre de plástico.
Para uso doméstico diario y a largo plazo, el vidrio suele envejecer mejor. Para quien licúa a diario y valora la comodidad de llevarse el batido, el plástico tiene ventajas reales.
La cuchilla removible: el detalle que cambia la limpieza
En una licuadora de cuchilla fija, la cuchilla va soldada o atornillada al fondo de la jarra y no se puede sacar. Todo lo que queda atrapado en la base, alrededor del eje y bajo las aspas, hay que sacarlo con el chorro de agua o con un cepillo, con el riesgo evidente de cortarse.
Con cuchilla removible, la base se desenrosca y salen tres piezas separadas: jarra, goma de sellado y conjunto de cuchillas. Cada una se lava por su lado, se enjuaga bien y se seca. Es la diferencia entre una limpieza completa y una limpieza aproximada, y con el tiempo esa diferencia se nota en el olor.
La goma de sellado es la pieza que más se ensucia y la que nadie limpia en una licuadora de cuchilla fija. No se ve. Ahí es donde se acumula la pulpa y donde empieza el olor rancio que termina condenando a una licuadora al fondo del mueble.
Un truco que sirve para cualquiera de las dos: apenas termines de usarla, llena la jarra hasta la mitad con agua tibia y una gota de detergente y hazla funcionar treinta segundos. La mayor parte de la limpieza queda hecha antes de que los restos se sequen y se peguen.
Cómo no arruinar el motor: velocidades, pulsar y tandas cortas
El error más común es dejar la licuadora funcionando de forma continua con contenido duro. El motor se calienta, la protección térmica salta si el equipo la tiene, y si no la tiene, la vida útil se acorta. La Moulinex declara protección contra sobrecarga, que es exactamente la función que evita ese daño.
Para hielo y congelados, la técnica correcta es usar la función pulsar en tandas cortas: golpes de dos o tres segundos con pausas entre medio. Cada golpe rompe el hielo y la pausa deja que los trozos caigan hacia la cuchilla. Funciona mejor y castiga menos el motor que dejarla andando treinta segundos seguidos.
Añadir líquido siempre ayuda. Una licuadora trabaja creando un remolino que arrastra el contenido hacia la cuchilla, y sin suficiente líquido ese remolino no se forma: la cuchilla gira en el aire mientras el contenido queda pegado a las paredes. Si la mezcla no gira, hay que parar y agregar líquido, no subir la velocidad.
Sobre el orden de carga: primero los líquidos, después lo blando y al final el hielo o lo congelado. Eso permite que el remolino se forme desde el principio y que lo duro caiga sobre la cuchilla en movimiento en vez de bloquearla al arrancar.
No licuamos con estas máquinas ni medimos cuánto tardan con hielo: comparamos potencia, jarra y cuchillas declaradas, con precios verificados el 18 de septiembre de 2026. Esto falla si trituras hielo a diario, porque la potencia declarada se mide en vacío y no dice cuánto aguanta el motor bajo carga.
¿Cuál elegir?
Si tus batidos llevan hielo o fruta congelada, o si haces cremas y sopas con frecuencia, la Moulinex PerfectMix a $69.990 es la compra correcta y la diferencia de $22.509 se justifica sola: 1.200 W frente a 800 es la línea entre que funcione bien y que se atasque, y la cuchilla removible cambia la limpieza diaria más de lo que su ficha sugiere. Si licúas fruta blanda, haces jugos y salsas, y valoras que la jarra siga viéndose bien dentro de cinco años, la Oster a $41.790 hace exactamente lo que se le pide y su jarra de vidrio envejece mucho mejor que cualquier plástico. Lo que no conviene es comprar la Oster esperando que pique hielo a diario, ni pagar por los 1.200 W de la Moulinex para licuar plátano con leche.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos watts necesita una licuadora?
Para jugos y batidos de fruta blanda, 800 W bastan de sobra. Para picar hielo, triturar congelados o hacer cremas sin grumos hacen falta del orden de 1.200 W, porque la cuchilla tiene que mantener la velocidad contra resistencia. Pagar por más potencia de la que vas a usar es dinero perdido.
¿Jarra de vidrio o de plástico?
El vidrio no se raya, no toma olor ni color y tolera mejor un líquido tibio, así que a los años se ve igual que el primer día. El plástico es liviano e irrompible pero se opaca con las microrayaduras y retiene olores fuertes. Para uso doméstico a largo plazo el vidrio envejece mejor; el plástico gana en comodidad.
¿Por qué importa que la cuchilla sea removible?
Porque permite desmontar jarra, goma de sellado y cuchillas para lavarlas por separado. En una licuadora de cuchilla fija, la goma de sellado es la pieza que más se ensucia y la que nadie limpia porque no se ve, y ahí es donde empieza el olor rancio que termina condenando el aparato.
¿Cómo se pica hielo sin dañar la licuadora?
Con la función pulsar en tandas cortas de dos o tres segundos, con pausas entre medio, y con algo de líquido en la jarra. Cada golpe rompe el hielo y la pausa deja que los trozos caigan sobre la cuchilla. Dejarla funcionando de forma continua con hielo es lo que calienta el motor y acorta su vida.
¿Por qué la mezcla no gira y queda pegada a las paredes?
Porque falta líquido. Una licuadora trabaja creando un remolino que arrastra el contenido hacia la cuchilla, y sin líquido suficiente ese remolino no se forma. La solución es parar y agregar líquido, nunca subir la velocidad ni insistir, que es lo que sobrecalienta el motor.
¿Cuál es la forma más rápida de limpiarla?
Apenas termines de usarla, llena la jarra hasta la mitad con agua tibia y una gota de detergente y hazla funcionar unos treinta segundos. La mayor parte de la limpieza queda hecha antes de que los restos se sequen y se peguen. Después basta enjuagar y, si la cuchilla es removible, desmontarla cada cierto tiempo.
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