Mejores microondas en Chile (2026)
Dos microondas Thomas comparados a $70.083 y $139.990: cuándo bastan 20 litros y cuándo hace falta pasar a 34, qué significa de verdad la potencia en watts y cuándo conviene control manual antes que digital.
Actualizado: 2026-09-08 · Por Equipo editorial
Horno Microondas Thomas Th-34dmg

Microondas Thomas TH-34DMG de 34 litros con 850 W de potencia, 7 programas automáticos, 5 niveles de potencia y 3 modos de descongelamiento. Acabado negro.
$139.990 por 34 litros, que es la capacidad a partir de la cual entra una fuente rectangular de horno. Ese es el salto real frente a un microondas de 20 litros y es lo que decide la compra en una casa donde se calientan restos en fuente o se sirve a cuatro personas. Suma 850 W, 7 programas automáticos, 5 niveles de potencia y 3 modos de descongelamiento, bastante más control que un microondas manual. Dos cosas para tener presentes: mide 52 cm de ancho y 41 de profundidad. Se come una porción grande de encimera; y 850 W repartidos en 34 litros es potencia justa, o sea que calienta con calma comparado con un microondas chico de la misma potencia. Si el grill es determinante en tu decisión, conviene confirmarlo con el vendedor: la sigla DMG del modelo suele indicarlo, pero la ficha de MercadoLibre no lo declara entre los atributos.
- 34 litros: entra una fuente rectangular de horno, que es justo lo que no cabe en los modelos de 20 L
- 7 programas automáticos y 3 modos de descongelamiento, bastante más control que un microondas manual
- 850 W, algo más de potencia que el modelo de 20 litros de la misma marca
Microondas Thomas Th-20s01 Manual 20 Litros 220v Gris

Microondas Thomas TH-20S01 de 20 litros con control manual por perillas, 800 W de potencia y 5 niveles. Puerta espejada, plato giratorio de 24,5 cm y descongelamiento rápido.
$70.083 por un microondas de 20 litros con control manual por perillas, que es exactamente lo que necesita quien solo calienta un plato y descongela. Sin pantalla que se estropee y sin manual que leer. Con 45,5 cm de ancho entra en casi cualquier repisa de cocina, y la puerta espejada disimula el interior en una cocina a la vista. Trae plato giratorio de 24,5 cm, timer, luz interior y descongelamiento rápido y por tiempo. Sus límites son claros: 800 W calientan más lento que un microondas de 1.000 W o más; no tiene grill ni convección, así que no dora ni gratina; y no trae traba de seguridad para niños ni descongelamiento automático por peso.
- Control manual por perillas: se usa sin leer el manual y no hay pantalla que se estropee
- 20 litros y 45,5 cm de ancho, la medida que entra en casi cualquier repisa de cocina
- Puerta espejada, que disimula el interior y se ve más ordenado en una cocina a la vista
Veinte o treinta y cuatro litros: la fuente de horno es la frontera
La capacidad de un microondas se mide en litros de volumen interior, pero lo que decide en la práctica son el diámetro del plato giratorio y el ancho útil de la cavidad. En un microondas de 20 litros, el plato mide del orden de 24 a 25 cm. Ese es el límite real: cualquier recipiente más ancho no gira.
Si no gira, calienta de forma desigual.
Un plato hondo estándar entra sin problema en 20 litros. Lo que no entra es una fuente rectangular de horno, una bandeja de lasaña o una fuente de vidrio familiar. Para eso hace falta pasar a 28 litros o más, y ahí está la razón de ser del modelo de 34 litros de esta lista.
El costo de esa capacidad va bastante más allá del precio: son 52 cm de ancho contra 45,5. 41 cm de profundidad contra 33. En una cocina chica, esos centímetros son mucha encimera. Conviene medir el espacio disponible antes de decidir, sumando unos centímetros por detrás y a los lados para que el equipo ventile, porque los microondas expulsan calor por rejillas laterales o traseras.
La regla simple: si calientas platos individuales, 20 litros sobran y ahorras dinero y espacio. Si calientas fuentes, sirves a una familia o quieres que además funcione como horno auxiliar, hay que ir a 30 litros o más. Mide la fuente antes de comprar.
Los watts: qué cambian de verdad y qué no
La potencia en watts indica cuánta energía entrega el microondas a la comida. Se traduce directamente en velocidad de calentado. Un microondas de 800 W tarda cerca de un 25% más que uno de 1.000 W en calentar lo mismo. En un plato de comida eso significa del orden de medio minuto extra, que para la mayoría de la gente es irrelevante.
Donde sí importa es cuando calientas volúmenes grandes: un litro de sopa, una fuente completa o dos platos a la vez. Ahí la diferencia de potencia se multiplica y un microondas de 800 W se hace notar.
Hay un factor que casi nadie considera y que juega en contra del modelo grande: la potencia se reparte en el volumen de la cavidad. Los 850 W del Thomas de 34 litros están repartidos en un espacio bastante mayor que los 800 W del de 20 litros, así que en potencia relativa el modelo chico va mejor servido. Por eso una receta pensada para un microondas de 1.000 W conviene ajustarla al alza en tiempo en el modelo de 34 litros.
Sobre los niveles de potencia: ambos modelos ofrecen cinco. Eso no significa que el magnetrón funcione a media potencia, sino que se enciende y apaga en ciclos. Es la razón por la que descongelar bien exige tiempo y no potencia: al 30% el aparato calienta a ráfagas y deja que el calor se distribuya entre una y otra.
Control manual o digital: cuándo cada uno es la mejor opción
El control manual usa dos perillas, una de tiempo y otra de potencia. Es directo, no hay nada que aprender y, sobre todo, no hay electrónica que falle: las perillas y el temporizador mecánico son de las piezas más duraderas de un microondas. Para calentar y descongelar, que es el 90% del uso real, sobra.
El control digital permite programar al segundo exacto, guarda programas automáticos por tipo de alimento y suele traer descongelamiento por peso, donde uno introduce los gramos y el aparato calcula tiempo y potencia. El Thomas de 34 litros ofrece 7 programas automáticos y 3 modos de descongelamiento; el de 20 litros no tiene ninguno de los dos.
El descongelamiento por peso es la función digital que más se agradece, porque descongelar bien es lo más difícil de hacer a ojo: demasiada potencia cocina los bordes mientras el centro sigue congelado. Con el modelo manual hay que hacerlo en tandas cortas, girando la pieza.
Funciona igual pero exige estar atento.
Un punto a favor del manual que rara vez se menciona: es el único que se usa sin mirar. Con la vista en otra cosa, girar dos perillas es más rápido que navegar un panel táctil, y no hay que quitar la vista de lo que estás haciendo. El grill dora, no hornea.
Grill y convección: lo que un microondas no hace y a veces se espera
Un microondas calienta agitando las moléculas de agua del alimento, y eso significa que calienta desde dentro y no dora por fuera. Un pollo calentado en microondas queda caliente y blando, nunca crujiente. Es una limitación de la tecnología, no una carencia de un modelo barato.
El grill agrega una resistencia superior que sí tuesta la superficie. Sirve para gratinar un pastel de papas, dorar queso encima de una preparación o dejar crujiente algo que quedó blando. Es el complemento más útil que se le puede pedir a un microondas.
La convección va un paso más allá con un ventilador que hace circular aire caliente, y convierte al aparato en un horno pequeño capaz de hornear. Es lo que ofrecen los microondas de gama alta y multiplica el precio.
El Thomas de 20 litros no tiene ni grill ni convección: es un microondas puro. En el de 34 litros, la sigla DMG suele indicar grill en esta gama, pero la ficha de MercadoLibre no lo declara entre los atributos, así que conviene preguntar al vendedor si esa es la razón por la que lo estás comprando. Si lo que buscas es un horno auxiliar de verdad, un horno eléctrico de mesa resuelve mejor ese trabajo por un precio similar.
No calentamos comida en estos microondas ni medimos su potencia real: comparamos litros, watts declarados y precios verificados el 17 de septiembre de 2026. Esto falla si vas a meter una fuente de horno rectangular, porque el litraje no dice el diámetro del plato giratorio. Ese es el número que decide si cabe. Más watts significan menos minutos.
¿Cuál elegir?
Para la mayoría de las casas, el Thomas TH-20S01 a $70.083 es suficiente y no hay razón para gastar más: calienta un plato, descongela, se maneja con dos perillas que no fallan y entra en cualquier repisa. El salto al TH-34DMG a $139.990 se justifica solo por una razón concreta. Es el tamaño: si calientas fuentes rectangulares, sirves a cuatro personas o quieres los programas automáticos y el descongelamiento por modos, esos 14 litros extra son lo que estás comprando. Lo que ninguno de los dos hace es dorar de forma confiable, así que si lo que buscas es gratinar o hornear, un horno eléctrico de mesa es la herramienta correcta y no un microondas. Y conviene ser transparente sobre el alcance de esta comparación: son los dos únicos microondas del catálogo y ambos de la misma marca.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos litros de microondas necesito?
Veinte litros bastan para calentar platos individuales y descongelar, que es el uso más común. El límite real es el plato giratorio, de unos 24 a 25 cm: cualquier recipiente más ancho no gira y calienta desigual. Para fuentes rectangulares de horno hace falta pasar a 28 litros o más.
¿800 W es poca potencia?
Para calentar un plato de comida, no: solo tarda del orden de medio minuto más que uno de 1.000 W. Donde se nota es al calentar volúmenes grandes, como un litro de sopa o dos platos a la vez. Además la potencia se reparte en el volumen de la cavidad, así que un microondas chico de 800 W va mejor servido que uno grande de 850 W.
¿Conviene control manual o digital?
El manual es más duradero, se usa sin mirar y no tiene electrónica que falle. Para calentar y descongelar sobra. El digital permite programar al segundo, trae programas automáticos por alimento y descongelamiento por peso, que es la función que más se agradece porque descongelar bien a ojo es lo más difícil.
¿Un microondas dora la comida?
No. El microondas calienta agitando las moléculas de agua del alimento. Calienta desde dentro y deja la superficie blanda. Para dorar hace falta grill, que es una resistencia superior. Convección, que suma un ventilador de aire caliente. Sin alguna de las dos, un microondas nunca deja algo crujiente.
¿Cuánto espacio necesita un microondas en la cocina?
Hay que sumar unos centímetros por detrás y a los lados a las medidas del equipo, porque expulsa calor por rejillas laterales o traseras y encajarlo sin holgura hace que se sobrecaliente. Un modelo de 20 litros ocupa del orden de 45 cm de ancho; uno de 34 litros supera los 50.
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